En Brouter, cada proyecto de software se lleva a cabo mediante el cumplimiento de cuatro etapas fundamentales que aseguran la calidad y la efectividad del servicio entregado.

Metodología

El primer paso consiste en interactuar con el cliente para conocer sus necesidades y requerimientos particulares. A través de reuniones, el cliente y el equipo técnico llegan a consensos de manera de obtener una visión real de los objetivos y principales funcionalidades que se esperan obtener con el producto. Con esta información, en la siguiente fase se realiza el diseño detallado de la solución y la determinación de los casos de uso e interfaces usuarias. Decisiones que se presentan en un documento. Además, en esta etapa se valida la arquitectura y se diseñan los componentes necesarios para la construcción del software.

En un tercer momento, se implementan los módulos y funcionalidades definidas durante el análisis y diseño. El proceso de construcción se desarrolla de forma modular para reutilizar componentes comunes.

Una vez que se ha finalizado la etapa anterior, el sistema se encuentra en condiciones de ser utilizado por sus usuarios finales, realizando su instalación en el ambiente de producción y capacitando al usuario del software. Durante todo el proceso se incluyen evaluaciones para controlar el avance, los riesgos y el cumplimiento de las tareas.